
Sin lágrimas, acá, con el alma dolida, con pensamientos nefastos, con el corazón hecho pedazos...
Mi negra, te extraño. Dulce voz de los aires. Tierna caricia de las musas.
"Los ojos del dragón, sus dulces y tristísimos ojos mendigaban una respuesta." Adán Buenosayres
Póngase en bolas o semi bolas, con alguito que le tape un poco las partes. No hace falta que sea lingerie, puede servir incluso una camiseta raída de hace 20 años…
PERO no olvide los tacos aguja o las botas vaqueras.
Póngase en una pose lo más incómoda posible, como un contorsionista de circo, digamos,
preferiblemente con las piernitas un poco abiertas,
con las pechugas pa’ fuera.
Entreabra la boca levemente, como si no pudiera respirar bien por la nariz.
Una opción puede ser llevarse un dedito (imagine que con dulce de leche) hacia los labios.
Despéinese. O mejor, ni se peine, como un domingo por la mañana.
También puede llevar una mano hacia el pelo y revolver y revolver como si de un revuelto (lit) se tratase.
Ahora, ponga cara de gato retobao, desafiante PERO no olvide mantener la boca semi abierta: NO MUESTRE LOS DIENTES. Piense en “Gatúbela”, no en su gato cuando verdaderamente se le retoba.
Con estos consejos y cierto grado de mitomanía, usted ya está preparada para ser una superestrella sexy de Hollywood, de Bollywood o de la farándula de cabotaje.
Verá que tendrá un éxito incomparable, tanto en su ámbito laboral como en su casa.